OBRA
Fotografías de la serie VIDA Y MUERTE DE LAS ESTATUAS
VIDA Y MUERTE DE LAS ESTATUAS
La imaginación, mitos y leyendas han jugado muchas veces con la ambigüedad, tanto de las imágenes que se vuelven reales como en el caso inverso, cuando es el propio ser vivo el que se vuelve imagen. El cuerpo esculpido esta situado en una zona indeterminada entre los vivos y los muertos. Toda escultura existe en el tiempo, en el sentido de que permanece y envejece, lo que puede hacer mejor o peor.La patina puede dar a una obra una especie de acabado suplementario que no tenia al principio. Pero el cardenillo hace perder al bronce un resplandor necesario para la perfección de las formas, el hierro se enmohece, la piedra puede padecer enfermedades, las obras se degradan y acaban por destruirse. Una escultura puede morir.Con el paso del tiempo las estatuas envejecen y sufren agresiones, mutilaciones y el desgaste de la propia materia que las constituye; pero este envejecimiento no es consecuente con ellas, pues son realizadas para permanecer eternamente jóvenes, y sus caritas alegres y coquetas, permanecen inexpresivas ante su deterioro. Sin embargo, las seguimos admirando sin darnos cuenta de lo agresivas que resultan estas imágenes, privadas de vista , tacto y de extremidades. Aquí se muestra el padecimiento de las estatuas. Presento a las esculturas de manera que, ante la gran similitud con un ser humano seamos capaces de conmovernos, de llegar a una idea mental de que estamos directamente frente a algo vivo; pretendo llevaros al momento de la metamorfosis -que existe, no obstante, en nuestra mente – en el que al admirarlas, el cuerpo experimenta un cambio más fundamental como si deseara liberarse de su propio encierro material y escapar de los propios limites que le imponen las leyes de la naturaleza. En las fotografías se muestra como la carne y la piedra desafían la propia anatomía, la biología, el tiempo y la razón. Se disuelven o se funden en una única naturaleza, mezclándose las dos materias: cuerpo y objeto formando una única y enigmática criatura.
EL CUERPO VULNERABLE
En un momento en el que los géneros artísticos se confunden, en mis imágenes hay un encuentro entre la historia del arte a través de algunos de los mitos clásicos y el presente, mostrando un lenguaje que funde lo visual y lo conceptual para hablar de la representación del cuerpo en unas imágenes que remiten a la pintura, a la escultura, en un efecto de fotografía apropiacionista.Mi estrategia artística se desarrolla a través de un viaje de búsqueda en los museos, donde encuentro en los cuerpos desnudos de tacto frío que nacieron en la antigüedad, las mismas marcas que sufrimos y mostramos en nuestro propio cuerpo; así en un proceso inverso, en mis imágenes, exhibo la piel humana, calida y nacarada sufriendo en lugar de las cicatrices quirúrgicas las fisuras que el tiempo ha marcado en la piedra.Para la siguiente serie de fotografías me he basado fundamentalmente en las fuentes italianas, principalmente en la Fontana dell’ammannati, que hoy día fuera de funcionamiento se encuentra seca en el patio del museo Bargello. La visión de esta representación femenina que encarna la divinidad símbolo de fecundidad y fertilidad, creada para abastecernos de agua (símbolo de vida), desde sus propios senos resulta al humanizarla en las fotografías, tan tierna como hiriente, pues me remite a un vacío interior, a la sensación de hueco.